La Fundación Alfonso Martín Escudero ha otorgado becas y ayudas para cursar diferentes programas formativos demandados por la sociedad, con el objetivo de mejorar capacidades para facilitar la inserción laboral de los participantes.

FORMACIÓN EN NUEVAS TECNOLOGÍAS


Ante la importancia que las nuevas tecnologías tienen en los procesos de trabajo y en la sociedad, una gran parte de los programas de formación profesional han estado dirigidos hacia este campo, iniciando tales actividades en 1997 hasta la actualidad, especialmente en lo que se refiere a facilitar la adquisición de una formación que capacite para la obtención de certificaciones profesionales externas de las grandes empresas informáticas, Microsoft y Cisco. También se emprendió una línea formativa hacia el campo de las energías renovables solares térmicas y de energía eólica, con el objetivo de formar técnicos en instalación y mantenimiento.

FORMACIÓN ASISTENCIAL


Entre 2004 y 2008, la Fundación puso en marcha un programa formativo a modo de respuesta ante las nuevas necesidades sociales generadas por la evolución de la población española, el incremento del número de personas mayores de 80 años y la constatación del vacío existente en profesionalidad para desarrollar las tareas de cuidados y atenciones.

FORMACIÓN EN COORDINACIÓN CON EL SECTOR EMPRESARIAL


Entre 1998 y 2001, la Fundación desarrolló un programa formativo anual para desempleados en Móstoles, cuyas especialidades fueron seleccionadas de acuerdo con la demanda del sector empresarial para favorecer la inserción laboral de los participantes. Esta formación estuvo dirigida a los colectivos más desfavorecidos: jóvenes en busca del primer empleo, mujeres y parados de larga duración. En 2002 el programa se extendió a Alcorcón, Fuenlabrada y Leganés, municipios en los que se había detectado una necesidad de adecuación entre la formación de los demandantes de empleo y los requerimientos de la demanda empresarial. La colaboración con organizaciones cercanas al sector empresarial permitió conocer las necesidades reales y programar una formación ajustada a la demanda del entorno, que permitió a una gran parte de los participantes encontrar un empleo.
En esta línea de coordinación con el mundo empresarial, la Fundación otorgó becas destinadas a la formación de emprendedores, cuyo objetivo era facilitar el desarrollo de la vocación empresarial y transmitir los conocimientos necesarios para la creación de la propia empresa.
La metodología, fundamentada en el método de caso, los trabajos en grupo y el intercambio de opiniones con los empresarios, culminó con el desarrollo de un plan de empresa.